MOTIVACIÓN
Y RECOMPENSA:
- La
escasez de recompensas:
Existe
una tendencia a continuar esforzándose mientras s tiene éxito, pero no si el
resultado es la vergüenza y recriminaciones.
- El
juego de la capacidad:
Si son
pocos los capaces de resolver con éxito una tarea, la capacidad cobra una mayor
importancia y por el contrario, si son muchos los exitosos, se considera que
para realizar bien la tarea no hace falta mucho talento. Al exagerar la
importancia del éxito, el fracaso también se distorsiona.
La
consideración de búsqueda de ayuda como indicador de capacidad escasa es muy
intenso cuando los alumnos trabajan para conseguir buenas calificaciones, en
comparación con los que trabajan por satisfacer su curiosidad.
- Agrupar
de acuerdo a la capacidad:
Resultados
de investigaciones en las que se agrupó al alunado según sus capacidades:
-
Se acentúan las
diferencias iniciales entre los grupos.
-
Cuando los
profesores no esperan mucho de los alumnos, estos no ofrecen mucho,
produciéndose lo que conocemos como la profecía autocumplida.
-
Los profesores
atribuyen su indiferencia a la falta de capacidad de sus alumnos.
- Aprender
a perder:
Ante
la imposibilidad de los alumnos de disminuir susu aspiraciones después de un
fracaso de ajustarlas, se derrumban los mecanismos de autoprotección de Hope.
La falta de flexibilidad fomenta un patrón de cambios atípicos:
-
los niños se
aferran rígidamente a esos niveles de exigencia, incluso después de repetidos
fracasos, sosteniéndose en pensamientos mágicos (creen que o que desean que
ocurra, sucederá).
-
Los profesores
suelen elogiar equivocadamente, las aspiraciones no realistas de los alumnos.
- Las
recompensas como factores de motivación:
Mito:
Las recompensas competitivas suponen el principal motivo de logro.
Si
proporcionamos las recompensas adecuadas y en número suficiente, incitaremos a
los estudiantes pasivos.
Conclusiones
interesantes a este respecto:
-
No usar premios
que sean experimentados por el estudiante como agentes de control, esto
disminuirá su interés.
-
No usar premios
si se quiere que los alumnos aborden tareas difíciles.
-
No usar premios
cuando se desea transferir lo aprendido a situaciones posteriores no premiadas.
-
No usar premios
cuando estos son superfluos.
-
Premiar las
tareas habituales obligatorias o de memorización, pero no la creatividad o a
solución de problemas.
- El
efecto de la sobrejustificación:
Recompensa
por hacer algo que ya gusta, puede debilitar el interés por la tarea.
Sobornar
a las personas para que rindan crea un marco extrínseco que no invita al
compromiso intrínseco. Este efecto adopta muchas formas:
-
Hace que los
estudiantes elijan tareas más fáciles.
-
Perseveran menos
cuando estudian.
-
Son menos
creativos y flexibles a la hora de solucionar problemas.
-
Están más
dispuestos a adivinar las respuestas correctas.
-
Tienden a
recordar menos la información aprendida.
Los
niños que adquieren una mentalidad extrínseca manifiestan:
-
Dudas sobre su
capacidad para realizar una tarea que antes llevaban a cabo con éxito por una
recompensa.
-
Pueden creer que
otras personas controlan su destino académico.
Cuando
se ofrece a los estudiantes recompensas por su buena conducta, intentan
conseguir el máximo de recompensa con el mínimo esfuerzo, “principio de
mini-maxi”.
- Las
calificaciones:
-
Tienden a
motivar a los que menos lo necesitan y a desmotivas a los que más les hace
falta.
-
Las
calificaciones pueden motivar pero solo
de forma temporal y por razones equivocadas.
-
Impiden a los
estudiantes más capaces hacer uso máximo de sus facultades.
-
Cuando más se
resisten a aprender, tanto más se justifica la necesidad de las calificaciones,
como un intento de motivar a los alumnos indisciplinados. (La amenaza del
suspenso se concibe como arma para vencer la apatía, pero la esta ya es una
conducta motivada).
Este
agrupamiento según las capacidades, da lugar a castas y genera humillación.
Ya
conocemos lo negativo que puede ser el hecho de tener una etiqueta, y más si es
la de “este niño está retrasado”. Se sabe también que los que abandonan no
necesariamente son los peores capacitados.
- Una
nueva filosofía:
Es
necesario un cambio de filosofía en lo que corresponde a la motivación en las
aulas. La motivación adecuada para los alumnos, sería proporcionar a cada uno
una instrucción que no sea ni muy fácil ni muy difícil, esto requiere que el
profesor conozca los puntos de partida de sus alumnos.
Es
inevitable que hagan lo que hagan los profesores,, los niños se comparen entre
sí. El propósito consiste en ampliar las creencias de los estudiantes sobre la
naturaleza multidimensional de la capacidad e incrementar la valoración de las diversas formas en que
patrones distintos de capacidad son relevantes para problemas diferentes.
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